Cuando se rompe algo que usas todos los días, tienes que tomar una decisión. ¿Lo reemplazas, pagas para que se repare, o aplicas un poco de ingeniería sureña anticuada y esperas lo mejor? Bueno, si eres el tipo de persona a la que le gusta la última opción, aquí tienes una lista de 50 ocasiones en las que un poco de ingenio sureño fue muy útil. Disfruta, e incluso puede que tengas un cuaderno a la mano. ¡Pudieras obtener algunas ideas nuevas!