Ser un bebé puede ser difícil, o eso creemos. Has sido expulsado de un cálido mundo donde siempre estabas seguro y cómodo (sin mencionar que jamás sentías hambre). Ahora, estás afuera, ante un sol brillante, tratando de adaptarte a todo el ruido y a la insensatez del frío y el calor.

Esa no es la peor parte. Tu cuerpo es tan pequeño que apenas puedes usarlo. No puedes levantar tu cabeza, caminar por propio pie, o comer por ti mismo.

Encima de todo esto, no puede ver bien y tu piel está arrugada, haciendo que luzcas como una ciruela pasa. El punto es que hay mucha similitudes entre ser un bebé y un anciano.

Cada bebé es hermoso. Pero no todos lucen como, bueno… bebés. Con las arrugas, los ojos entreabiertos y las ocasionales expresiones gruñonas, muchos bebés lucen más bien como abuelos, en lugar de recién nacidos.

Ningún padre sabe como se verá su bebé antes de que nazca. Aquí tenemos 45 padres que se dieron cuenta que sus bebés lucen como ancianos.